Viniste a mí contándome todos tus problemas. Pero no te has dado cuenta de que no te entiendo, de que voy tropezando y haciendo malabares con mi mundo, que muchas veces está a punto de estrellarse y romperse en mil añicos y no soy capaz de ayudarte a sujetar también el tuyo.
Podría decirte que tu problema no es tan grave, no funcionó. Podría decirte que puedes contar conmigo, seguías triste. Podría ayudarte como me pediste, pero sólo conseguiste despertar odio en mí. Me doy por vencido, nunca lo he hecho, pero ya no te comprendo, ya no sé quién eres, ya no entiendo cómo se te puede resbalar tu ánimo con cosas tan insignificantes. Sé que es díficil... pero ya no sé cómo consolarte.
O tal vez sí lo entienda, tal vez sólo seas otro estúpido humano que intenta volver a tener delirios de grandeza. Puede que no seas el de antes, puede que nunca fueras quien yo pensaba.
Pero ante tantas posibilidades, solo tengo dos por seguras; una, que lo mejor sería dejar de pensar en esto y dormir y la otra, que esta noche no descansaré por darle vueltas al asunto.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Q nadie se de por aludido plz
ResponderEliminar