domingo, 29 de noviembre de 2009

Help me to help you!

Viniste a mí contándome todos tus problemas. Pero no te has dado cuenta de que no te entiendo, de que voy tropezando y haciendo malabares con mi mundo, que muchas veces está a punto de estrellarse y romperse en mil añicos y no soy capaz de ayudarte a sujetar también el tuyo.
Podría decirte que tu problema no es tan grave, no funcionó. Podría decirte que puedes contar conmigo, seguías triste. Podría ayudarte como me pediste, pero sólo conseguiste despertar odio en mí. Me doy por vencido, nunca lo he hecho, pero ya no te comprendo, ya no sé quién eres, ya no entiendo cómo se te puede resbalar tu ánimo con cosas tan insignificantes.
Sé que es díficil... pero ya no sé cómo consolarte.
O tal vez sí lo entienda, tal vez sólo seas otro estúpido humano que intenta volver a tener delirios de grandeza. Puede que no seas el de antes, puede que nunca fueras quien yo pensaba. 
Pero ante tantas posibilidades, solo tengo dos por seguras; una, que lo mejor sería dejar de pensar en esto y dormir y la otra, que esta noche no descansaré por darle vueltas al asunto.


martes, 17 de noviembre de 2009

Not fair!

Desde hace uno días y hasta quién sabe cuándo estoy castigado a todo. Sin salir, sin ordenador, sin saldo, sin nah de nah. Así que simplemente aprovecho para decir que si nunca me veis por aquí es normal, pero seguiré vivo. Y la razón del castigo es injusta >.<

martes, 3 de noviembre de 2009

I believe... I believe in you

Creo que si hay algo en lo que tenemos libertad plena es para creer en lo que queramos.
Puede que para muchos carezca de sentido, puede que incluso para mí también pero... nosotros decidimos qué existe, qué fuerza sobrenatural nos mueve, qué hay ahí...
Algunos creen en la razón, la ciencia, otros defienden diversas religiones como el Islam, el Cristianismo, otros deciden (o mejor dicho intentan) no planteárselo, porque piensan que serán incapaces de llegar a una solución y otros piensan que simplemente no hay nada.
¿Que en qué creo yo? Yo creo en las personas. Creo en los valores, en el bien. Y por eso te creo si me dices que una vez fuiste un búho que retorcía el cuello cual niña del exorcista, o que participas en una secta secreta que adora a los hamsters, o que tienes un elefante escondido debajo de la cama, o que desde que te arañó un salmón te transformas en pingüino las noches de luna llena, porque yo creo en ti.